Presidente africano insta a “reconocer la injusticia más grave en la historia de la humanidad”
El presidente de Ghana ha anunciado avances significativos en los preparativos de una resolución al respecto.
Ghana, con el mandato de la Unión Africana, presentará ante la ONU una resolución que reconoce la trata transatlántica de esclavos como “el crimen más grave contra la humanidad”, declaró el pasado domingo el presidente ghanés, John Dramani Mahama.
Al finalizar la 39.ª Sesión Ordinaria de la Asamblea de la Unión Africana (UA) celebrada el 14 y 15 de febrero en Adís Abeba, Etiopía, el mandatario ghanés anunció en una rueda de prensa que la lucha por la justicia reparadora ha logrado avances significativos, ya que el texto de la resolución que se presentará en marzo de 2026 ante la Asamblea General de la ONU ha sido concluido y perfeccionado.
Núcleo de la iniciativa africana
La resolución, que busca declarar la trata de africanos esclavizados y la esclavitud racializada como “el crimen más grave contra la humanidad”, se basa en tres pilares: la precisión histórica, que se pueda defender legalmente y la alineación continental y con la diáspora.
El presidente enfatizó que esta iniciativa les presenta una oportunidad “para afirmar la verdad de su historia”, “reconocer la injusticia más grave en la historia de la humanidad” y “sentar una base más sólida para la reconciliación y la igualdad genuinas”.
Al abordar el tema de las reparaciones, señaló que la justicia va más allá del mero reconocimiento e incluye “esclarecer el registro histórico” y “devolver las piezas robadas de África”. Sin embargo, indicó que la resolución no tiene nada que ver con la cuantía de las compensaciones económicas.
Además, Mahama cifró en 12 millones los africanos esclavizados y desplazados por la fuerza a través del Atlántico, y estimó en dos millones los que perecieron en la travesía, subrayando así la necesidad de “aclarar ese registro histórico”.
África ante el nuevo orden mundial
En su discurso, el mandatario también se refirió al estado actual de las relaciones internacionales, donde las naciones actúan unilateralmente, mientras que la asistencia humanitaria y la ayuda al desarrollo disminuyen.
En este contexto, declaró que “África no puede quedarse sentada como una víctima silenciosa con la gorra en la mano pidiendo a estas naciones que cambien de opinión. África tiene que tomar su destino en sus propias manos“. Por lo tanto, aseguró: “Queremos que el Sur Global tenga un asiento en la mesa cuando se esté implementando un nuevo orden global”.





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